¿Qué puñetas estáis esperando?

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absurdoHace unos pocos años 40.000 puntos de venta de prensa abrían sus puertas cada mañana, hoy superan con dificultad los 20.000

Durante los años ochenta la proliferación de establecimientos dedicados a la venta de publicaciones periódicas tuvo un crecimiento vertiginoso, miles de trabajadores colgaban su chaqueta y, con la nueva regulación del momento, se lanzaban a capitalizar sus derechos de paro. Bares y quioscos se convertían en el destino principal de sus ahorros.

La red crecía descontrolada, y en proporción, la preocupación ocupaba su lugar entre los distribuidores de publicaciones y los dirigentes de las asociaciones de vendedores. Fruto de todo ello, y de la falta de visión de algunos de esos dirigentes, se pactaron tanto los portes como los avales desproporcionados para esos nuevos puntos, cuya vana finalidad fue servir como medida de disuasión y contención a tamaña amenaza. Hoy, aquellas medidas han significado la desaparición de muchos quioscos.

Por raro que parezca, en la actualidad, un punto de venta de Barcelona paga alrededor de 600 euros mensuales en concepto de portes y tiene depositados alrededor de los 15.000 euros como garantía de servicio (ya sea mediante avales bancarios o incluso mediante imposiciones en metálico) a las cuatro distribuidoras que actúan en la provincia. Cada vez más vendedores hacen sus números y dividen esos insostenibles portes entre 0,20 o 0,25 (dependiendo del descuento que tenga asignado) y asumen que, en el mejor de los casos, los primeros 2.400 euros de su venta mensual los destina íntegramente al pago de ese cuestionado "servicio".

Otro aspecto que no deja indiferente a los vendedores más avispados, es el hecho de que el número de publicaciones distintas que llegan a un punto de venta supera los 3.000 títulos, y que desgraciadamente, con menos del diez por ciento, con menos de trescientas, se realiza el 95% de la venta total, por tanto, algo más de 2.700 publicaciones apenas tienen repercusión en la recaudación de la mayoría de los quioscos pero éstos las reciben estoicos sin nada poder hacer para evitarlo.

Si lo anterior no fuese suficiente, las devoluciones de las revistas integradas en esta enorme cola improductiva tienen el dudoso honor de alcanzar porcentajes de devolución por encima del 80%, requiriendo una ingente energía por parte del vendedor para recepcionarlas, en ocasiones (cada vez menos) exponerlas y finalmente para proceder a su devolución.

Finalmente, como la estadística suele ser tozuda, me atreveré a decir que el volumen principal de reclamaciones efectuadas por los puntos de venta también se concentrarán en esta amalgama de publicaciones en constante transito logístico, en las que algún incauto anunciante, ha malgastado parte del presupuesto publicitario su empresa.

Es evidente el interés que puede tener la distribuidora de turno en poner en circulación semejante cantidad de papel, pero tanto si se trata la satisfacción de algún grupo mediático con publicaciones de más interés, como del suculento margen obtenido con las condiciones draconianas que le aplican a ese pequeño editor, ninguna de ellas compensan en modo alguno al vendedor que las sufre, más bien lo contrario.

Llegados a este punto, uno se pregunta si no ha llegado el momento de que editores, distribuidores y puntos de venta se sienten a poner unas reglas que permitan dar continuidad a este negocio ya que, el modelo actual, aunque alguno piense lo contrario, perjudica a todas las partes por igual. La falta de miras de unos y otros está extinguiendo un modelo de negocio que, con un formato optimizado y racional, tendría años por delante.

...Mientras, la guerrilla del absurdo consume su existencia.

Multitud de pequeños editores se esfuerzan por conseguir que sus publicaciones en papel, fuente del negocio de todos, lleguen al canal de venta. El distribuidor se lo facilita en condiciones que jamás le serán rentables, pero a las que éste, se ve obligado a aceptar única fórmula para llegar al quiosco. Por su parte, el punto de venta procede a la inmediata devolución de un gran número de ellas (supongo que la permanencia de unas u otras dependerá más del gusto personal del quiosquero que de un criterio realista de sus posibilidades de venta).

Por otro lado, los editores de renombre, gastan importantes recursos en el diseño de sus portadas, sabedores que jamás serán vistas por el lector no habitual. El quiosco por su parte recepciona más producto del que es capaz de exponer y digerir, lo que le obliga a recurrir a una técnica curiosa de supervivencia, enseñar a su cliente los seis centímetros siguientes al lomo de la revista (más o menos lo equivalente a la primera letra del nombre). Conscientes de semejante práctica, los departamentos de marketing decidieron en su momento acompañarlas de grandes formatos, incómodos y desproporcionados, que sólo han conseguido que los vendedores, ahora ya adiestradamente cansados de tanta estupidez, las reubican en lugares remotos y escondidos del quiosco, pasando a un ostracismo aun mayor.

Finalmente queda el distribuidor el cual, a pasar de la carga logística que soporta, presuponemos que hace bien sus números y que la operación le sale rentable, pero sólo lo será a corto, porque cuanto más se empobrece la red de puntos de venta, cuanto más cierran sus puertas, más oscuro es su futuro, menos efectivo su trabajo y menores también serán sus ingresos inmediatos tanto por venta como por los discutidos portes que imponen. Los editores pequeños apuestan por la red y abandonan el papel, camino que también han adoptado los mayores. La búsqueda por nuevos productos difícilmente les va a proporcionar la exclusividad y monopolio del que han gozado con las revistas, y las antipatías que han germinado entre los que son hoy sus maltratados clientes, los vendedores, les pasará factura en las nuevas relaciones.

La pregunta cae por su propio peso ¿se puede saber a qué puñetas estáis esperando?

 


 

Comentarios de los lectores

NickFechaComentario
LA G�RGOLA IMPASIBLE 13-10-2010

Todos teneis vuestra parte de razón.

Los que defendeis a las asociaciones locales. También los que creen que una confederación tiene más peso. Los que defendeis la profesionalización del vendedor y los que plantean la independencia empresarial individual.

Lo malo es que no hay con quien negociar. Nadie se sentará en la mesa de reuniones.

Los fabricantes (Editores) tienen la obligación de buscar alternativas a productos obsoletos y en la cadena de distribución actual hay poco que salvar. Solo queda un camino y es el de la renovación. Empezar de cero reinventando productos y formas de que sus artículos lleguen al consumidor. Como veis en ese terreno la voz de unos quiosqueros exaltados que proponemos modelos no va a ser escuchada, porque ya no entramos en sus planes a medio plazo.

El cascabel. Los TIC TAC y las esperanzas de obligarlos a pactar condiciones me parecen bellas utopías.

Si un punto de venta deja de ser rentable que no espere que nadie venga a salvarle el culo. Nadie le escuchara.

Hoy y siempre, el que da primero da dos veces. La unica alternativa es tomar la delantera y anticioparse a los acontecimientos.

¿Que pasaria si por una vez tomaramos nuestra propias decisiones? ¿Sabremos aceptar decisiones colectivas aunque en un principio perjudiquen nuestro sistema individual de ventas?

Como queda demostrado, no todos pensamos igual. Y lo que prima es salvar nuestra propias naves.

Negociar por céntimos de euro solo va a traer más miseria.

La gárgola ceniza.

Haddock 12-10-2010

No se si servirá mi aportación. durante un año un persona que conozco muy directamente se empeñó en que en la confederación de Covepres sec contratará a un gerente profesional, incluso realizó una selección entre profesionales y contactó con dos, ambos antiguos directivos uno del mundo editorial y otro de la distribución. Tanto uno como otro con curriculums contrastados. Este buen amigo, llegó allevar en dos ocasiones en la junta de la confederación a votación la contratación de uno de ellos, cosa que se aprobó en ambas votaciones, así que ni corto ni perezoso negoció con uno de ellos unas condiciones inigualables (no las expongó para no ridiculizar el asunto, sólo diré que a partir del cuarto mes, el directivo cobraba por el negocio generado en a la confederación).

Total, que después de que en dos ocasiones (nunca entendí porque tuvo que votarse en dos ocasiones) se aprovó por unanimidad la contratación, pero a la hora de la verdad, los que cortaban el bacalao, primero, segundo y dejación del resto (tan culpable es el que hace  específicamente como el que no hace con igual concreción) no contrataron ni a ese ni a ningún otro.

Alguno puede explicarmelo, yo aún no lo entiendo, o lo que entiendo prefiero que no venga al caso

O Cura de Fruime 12-10-2010

Casualmente, y sin haber leído vuestros comentarios, hablaba yo esta mañana con otra persona sobre las aociaciones, y llegábamos a la conclusión de que la única forma de que funcionen relativamente bien es la profesionalización. Contratar gestores a tiempo completo, que cobren un salario por su trabajo y que no tengan que compaginar una actividad voluntaria con su trabajo en el quiosco. Esos gestores estarían a las órdenes de una Junta Directiva, que sería la que tomara las decisiones.

xeanpaul 12-10-2010

Interesante, me había referido un MODELO que a mi entender es caduco, por tanto ineficiente, si es que alguna vez lo ha sido (no dispongo de argumentos en ningún sentido) pero visto lo que hay, hoy no sirve.

No cuestiono el esfuerzo de los que estén en juntas directivas, mas bien lamento que ese esfuerzo no se vea con más compensación que aquello de que los asociados tengan menos desventajas que los no asociados, de poco me vale estar menos jodido que el vecino, en definitiva, sigo jodido.

De acuerdo con la profesionalización de la gerencia de asociaciones y confederaciones(a mi ese, esquema no me ofrece mucha fiabilidad), creo que no es exactamente el cascabel, yo iría mas abajo, a que se pueda hablar sin demagogia de los PROFESIONALES de la venta de prensa, es mucho más dificil pero llegará, porque como dije en reciente columna, el pastel no da para tantos, el problema es cuando llegue ese momento si nos sorprende en batallitas menores (paños menores diría yo) o si ya estaremos preparados para eso, hoy estamos en paños menores, mínima tanga diría yo.

BANDOLERA 12-10-2010

Estoy por hacer un copia-pega de comentarios anteriores de una menda.... Y todavia más cargadas de razones, aunque pinte poco.

kioskero 12-10-2010

El CASCABEL es la PROFESIONALIZACIÓN de la gerencia en las asociaciones y confederaciones. Yo no dudo que en la mayoría de los casos, los integrantes de las juntas directivas se partan el pecho y gasten una gran cantidad de energia y mucha buena voluntad (herramienta poco eficaz en estas lides) intentando mejorar las situaciones, pero como nadie posee el don de la ciencia infusa y cada uno solo es capaz hasta el limite de sus posibilidades y conocimientos ( y esta sobradamente comprobado y demostrado  que en una hipotetica mesa tripartita estamos en inferioridad de condiciones), es condición indispensable actuar con las mismas herramientas. Mientras ese paso no se de, seremos como el burro de la noria que aún gastando mucha energia caminando todo el dia, no va hacia ninguna parte y del beneficio de su esfuerzo se aprovechan todos menos él; y ademas si ahce ademan de parase le arrean un palo en todo el lomo para que recuerde que no tiene que detenerse. Dejemos ya de ser unos ilusos y armemonos de herramientas profesionales para solventar situaciones profesionales. Y sin animo de ofender a nadie os recuerdo que la sabiduría popular nos dice que "tal y como es el burro, así tiene que ser su albarda".

Un saludo.

Colorines 11-10-2010

No te me ofendas que no va por tí. Pero desgraciadamente es así y a mi me pasa con algunos "compañeros" de aquí.

Mil euros me parece demasié. debe ser una asociación de la Jet Set ( es broma)

Alenvedi 11-10-2010

Colorines que la asociación me cuesta mas de mil €/ año.

Please te ruego que no me repitas lo de pagar y ya está.

Un Saludo.

Colorines 11-10-2010

No generalicemos, Enrique. Las asociaciones, con todos los defectos que puedan tener, son positivas. Y hay muchas en las que su junta directiva se parte el espinazo por defendewr los intereses de los asociados. Asociados que en demasiadas ocasiones se limitan a pagar su cuota y a no hacer más. Como si el pago del recibo ya les diera derecho a todo. Y, al fin y al cabo, lo que una asociación sea o deje de ser es responsabilidad de sus asociados.

No obstante reconozco que es vergonzoso para el sector el que haya dos confederaciones de vendedores de prensa enfrentadas entre sí. O, mejor dicho, con sus representantes enfrentados. Y si uno dice "so" el otro dice "arre" ( como si fueran un matrimonio mal avenido que se olvida de sus hijos), cuando en realidad los dos deberian de luchar por los interese comunes del sector.

Con respecto a los ignorantes que piensan que asociarse no sirve de nada he de confirmarte que estamos mucho mejor que ellos, o al menos ese creo.

Un saludio

BANDOLERA 11-10-2010

Pues mira, ya opino como dos más!

ragumum 11-10-2010

Vaya tela como has relatado el momento actual en la edición, distribución y venta de una revista, lo tenemos crudo y la solución es sentarse las partes implicadas y buscar soluciones, que os parece lo más simple del mundo: aplicar la doctrina de los "masivos de jugüetes", es decir cobrar dichas revistas al mes, o pagarlas como hacen los grandes almacenes a 30,60 o 90, así el producto está más tiempo en la calle, y no nos agobiamos con las políticas de cargos por adelantado que tienen algunas de las distribuidoras que en su día firmaron la políticas de portes o avales bancarios.

Otra idea es la que proponéis de la unión de los puntos de venta, siendo representados por figuras que realmente defiendan nuestros intereses y no por marionetas con "intereses creados" (y no precisamente por Don Jacinto Benavente). Esta es mi humilde opinión al respecto

Alenvedi 11-10-2010

Colorines hasta ahora las asociaciones han servido más para dividir que para unir. Tu mismo lo dices "Gozamos de de condiciones más ventajosas que el resto", pero es que eso no es cierto del todo porque precisamente sirve para conformarte y te dicen: Lo ves, no estamos tan mal y si no mira a tu alrededor.

Y así es como comprobamos que una pieza de pan tiene unos márgenes de un mínimo 35% en los puntos más económicos (oye que también se devuelven las piezas sobrantes), las medicinas un mínimo de un 28% y así podríamos continuar mostrando productos con márgenes, condiciones de entrega etc.. hasta el aburrimiento.

Las asociaciones deberán vertebrar este movimiento pero están demasiado ocupadas en mantener su "status de miseria".

Un Saludo.

Colorines 11-10-2010

Hummm, discrepo.

respecto de las asociaciones que tenemos diré que: algo es algo y es mejor que nada.

Creo que, en general, los puntos de venta asociados gozan ( gozamos, oohhh, aahhh. Es broma) de condiciones más ventajosas que el resto. Por lo menos de lo que yo conozco.

De todos modos: ¿quién le casca al gato?

BANDOLERA 11-10-2010

Opino como Xean Paul. Un saludo. TICTAC.

xeanpaul 11-10-2010

Asociaciones .... hmmmmm

A ver, voy a decir una frase muy tópica:

El modelo actual de asociación de vendedor de prensa no sirve, es algo caduco, no sirve

Aquí habrá que empezar prácticamente de cero, pero

¿Quien le pone el cascabel al gato?

Colorines 11-10-2010

Bueno, vayamos buscando un modelo adecuado de cascabel.

Evidentemente lo ideal es que esa plataforma sea lo más amplía posible, de otro modo no habría fuerza negociadora.

Cascabel tipo A: Nos vamos juntando los puntos de venta más implicados e intentamos ir convenciendo a los demás.

B: Aprovechamos la infraestrctura actual de las asociaciones planteando en cada asmblea de cada asociación provincial la conveniencia de esta idea.

C: Contactamos a nivel de confederación nacional

¿Quién se anima a poner el cascabel?

meditalind@ 11-10-2010

Hol@, me perece fantástica la exposición. Alenvedi, no creo que en la editorial se busque nada más que denunciar que tod@s somos idiotas o no comportamos como tales, editores, distribuidores y tambien puntos de venta

Alenvedi 10-10-2010

Magnífico y de acuerdo. ¿y quien le pone el cascabel al gato?.

Nadie va a querer hablar, el editor pequeño tiene menos fuerza que la carne de membrillo, el gran editor vende imagen, le trae sin cuidado si vende 30 000 ó 300 000 ejemplares lo que le interesa es su imagen de marca.

El incauto paganini paga enormes sumas por una publicidad que nadie ve y es engañado con los datos de difusión de una manera casi infantiloide.

El distribuidor cada vez más empobrecido económicamente por las bajadas de ventas (lógicas en un producto del que dije en una columna que había caído en lo que keynes definió como desutilidad productiva) cada vez está también más empobrecido de ideas y de personal.

La única solución si la hubiere es que formemos algún tipo de plataforma que sea la que marque los productos que van a entrar en nuestra red y negociarlos en origen, todo lo demás es hablar X hablar.

Jaume Canyelles 10-10-2010

Muy buena exposición del tema. Es curioso que cuando había exceso de quioscos subieran los costes para evitar más aperturas y ahora que están cerrando no hagan lo contrario, sospecho que esa circunstancia fue sólo una escusa. ¿A que estamos esperando para sentarnos a hablar? Supongo que esperan a verse con el gua al cuello, y por orgullo quizás seremos nosotros que no querremos. Espero que no haga falta llegar a tales extremos y por el bien de las tres partes se traten temas para el beneficio conjunto.